
Una casa junto al mar
Once años acompañando a las comunidades de la costa norte. Años de levantar y remodelar espacios de fe, hasta llegar a cinco lugares de culto.
Celebramos 52 años de sacerdocio
Padre José León Fuciños Sotolongo
De Ranchuelo a Miami. Una historia de fe, de encuentros y de un corazón que sigue abierto para servir.

Dios me llamó, yo dije que sí…
y Él nunca me ha soltado de la mano.
Padre Fuciños
La alegría de caminar acompañado.Conoce al Padre Fuciños
Nació el 20 de febrero de 1951 en Ranchuelo, en el centro de Cuba, en una familia donde la fe se vivía con naturalidad y alegría. Su padre, español y antiguo seminarista, dejó una huella profunda en aquella primera escuela de vida.
A los trece años ingresó en el Seminario El Buen Pastor, en La Habana. Allí descubrió las dos grandes realidades que marcarían su camino: Dios y el hombre.
A los veintitrés llegó el sacerdocio. Era un curita joven, con una guitarra en la mano y un deseo enorme de llevar la alegría del Evangelio a todos los cubanos.
Lee su historia, contada por élPersonas, lugares y encuentros que lleva en el corazón.
Nació el 20 de febrero en una familia cristiana. Estudió primero con religiosas y, tras la salida de estas de Cuba, continuó en la escuela pública.
Con apenas trece años dejó su pueblo para ingresar en el seminario. Fueron años felices de estudio, formación y convivencia.
A los veintitrés años comenzó su vida sacerdotal. Su primer destino fue Santa Clara, junto a su obispo Fernando Prego, a quien recuerda como un «padrazo».
Quemado de Güines, Rodas, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Caibarién y Cabaiguán forman parte de su recorrido. Acompañó a jóvenes universitarios durante diez años, atendió las prisiones de la provincia durante trece y sirvió tres años en un hospital de enfermos de SIDA. Estas responsabilidades forman parte de distintas etapas de su ministerio.
El camino lo llevó a Colombia para estudiar Planificación Pastoral, a encuentros de pastoral carcelaria en Bogotá, a retiros en Monterrey, a formación misionera en Roma y a un año de estudios en la Universidad de Salamanca.
Después de St. Kieran llegó Corpus Christi. Su servicio continúa en parroquias, hospitales y hogares; colabora con el Santuario de la Ermita de la Caridad y sirve como capellán en el Mercy Hospital, según su testimonio con motivo de este aniversario.
Sus comunidades
Más que destinos, comunidades con las que compartió la fe y la vida.

Once años acompañando a las comunidades de la costa norte. Años de levantar y remodelar espacios de fe, hasta llegar a cinco lugares de culto.

Una comunidad que lo acogió durante once años y a la que regresó más tarde por otros dos. Parte de esta etapa incluyó acompañar a enfermos de SIDA.

Quince años de gente, alegrías y dificultades. Historias de una comunidad que, como él mismo dice, se llevan para siempre en el corazón.
Una celebración de gratitud
Gracias por la llamada, por la familia, por las personas que ayudaron a descubrir la vocación. Por todos aquellos a quienes ha podido servir y por quienes, sin saberlo, lo han evangelizado a él.
Sus palabras de agradecimientoPara encontrarnos
Acompaña al Padre Fuciños en sus próximas celebraciones.
Las próximas celebraciones se anunciarán aquí, con su fecha, hora y lugar.
El álbum de una vida
Rostros, momentos y la alegría de compartir el camino.
Fotografías del archivo personal del Padre Fuciños.